Desde hace 43 años hay muchos que creen que las imágenes de la llegada del hombre a la Luna fueron producidas artificialmente con recursos cinematográficos para ambientar pasajes lunares. "Solo había un 50 % de posibilidades de que el alunizaje saliera bien. Y solo un mes antes de que se llevara a cabo la misión Apollo 11 se decidió que se podría probar el alunizaje. Ante esa idea pensé que teníamos una probabilidad del 90 % de volver a salvo a la Tierra en ese vuelo, pero sólo una probabilidad del 50 % de poder llevar a cabo la llegada en el primer intento". Neil Armstrong (82 años, foto), el primer hombre que caminó en la Luna, rompió su habitual silencio ante la televisión australiana (CPA), y reconoció que todo lo que se sabía de la Luna en 1969 no había sido demostrado mediante pruebas, así que había una gran probabilidad de que hubiera que abortar la misión.

El exastronauta se toma a broma la creencia de que la misión a la Luna fue una farsa. "La gente ama las teorías de conspiración porque son muy atractivas -expresó- pero no me preocupan porque sé que alguien volará de regreso a la Luna y recogerá la cámara que me dejé allí".

Mientras tanto, la NASA hizo público un documento oficial que especifica los artefactos históricos abandonados en la Luna que deben ser preservados. La lista, que incluye los lugares de alunizaje de las misiones Apolo y el cráter de impacto de la sonda LCROSS, donde se encontró agua, recomienda a los astronautas o turistas espaciales que viajen a la Luna que no se acerquen a más de 75 metros de la zona del módulo de descenso del Apolo 11.